La niña que hay en mi sabe amar, cantar, bailar y curar.
Respeto y amo a esa niña.
No quiero olvidar que está ahí . Debo mimarla para que cante cuando el día se oscurezca, baile cuando llueva y salga el sol, supere las dificultades que aparezcan en su camino y el amor la siga a todas partes como una nube caprichosa.
domingo, 24 de enero de 2010
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