Puedo expandir mi Vida, crecer, ser tan grande y gloriosa como desee.
Me convierto en agua para llegar a todas partes, moldeando mis pensamientos al ritmo exacto del sonido de mi corazón que se derrite de gusto y así liquidito se derrama y llega a muchos sitios.
Me sumerjo en ese juego que es mi propia Vida y si quiero nado disfrutando del baño, también buceo para llegar muy profundo y otras veces solo floto dejandome arrastrar en el silencio.
Puedo expandir mi vida y como un río inmenso llegar a un mar eterno.
lunes, 18 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
que métáfora tan preciosa
ResponderEliminar