Me gusta mi trabajo. Me lo paso bien haciendo lo que he de hacer y lo hago bien.
En realidad, hacer lo que uno cree que debe ya es hacerlo bien porque el verdadero compromiso en la vida empieza con uno mismo. A partir de ahí compartir y hacer ese compromiso más grande implicando a cuantas personas sean necesarias. Y que les pase lo mismo, que les guste.
¿Y si todos sintieramos esto antes de acostarnos y amanecieramos con un brillo especial en la mirada?
miércoles, 27 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario