Estoy bendecida y prospero en todo lo que hago.
Y cada día es mi recompensa. Sin esperar tiempos mejores.
Cada mirada, bocado, caricia, aroma, sonido, miedo, duda, pregunta, suspiro, sueño, secreto, viaje, deseo o ausencia, forma parte de esa ceremonia sencilla y milagrosa de sentirme viva.
martes, 19 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario