domingo, 7 de febrero de 2010

Nada es igual.

Nunca nada es igual. Cada día es diferente.

Cada día soy otra y paso a paso voy escribiendo mi historia. Si hoy no me ha gustado yo misma puedo cambiar todo mañana.

También puedo cambiar el escenario.

Y el reparto.
Puedo cambiar al protagonista.
Puede no haber protagonista.
Puedo serlo yo... o dejar de serlo.

Puerdo buscar un nuevo paisaje, un nuevo trabajo, nuevas aficciones o nuevas manías.

Soy la dueña de mi vida. Mis obligaciones, si quiero, se pueden convertir en mis planes o en mis sueños...

Nada es igual pero puede serlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario