domingo, 7 de febrero de 2010

Nada es igual.

Nunca nada es igual. Cada día es diferente.

Cada día soy otra y paso a paso voy escribiendo mi historia. Si hoy no me ha gustado yo misma puedo cambiar todo mañana.

También puedo cambiar el escenario.

Y el reparto.
Puedo cambiar al protagonista.
Puede no haber protagonista.
Puedo serlo yo... o dejar de serlo.

Puerdo buscar un nuevo paisaje, un nuevo trabajo, nuevas aficciones o nuevas manías.

Soy la dueña de mi vida. Mis obligaciones, si quiero, se pueden convertir en mis planes o en mis sueños...

Nada es igual pero puede serlo.

Libertad.

Libertad para amar.

No quiero dividir la vida en fragmentos.

¿Por qué no dejar que discurra como un fluir constante donde cada cosa que haga esté relacionada con las demás?.

Con pasión, energía, intensidad e intención para mirar y observar, las dificultades desaparecen solas. Tal vez porque la dificultad casi siempre somos nosotros mismos.

Alguien nos contó un día que los demás nos tenían que resolver la vida y parece que estamos buscando a esa persona en todas nuestras relaciones para que nos soporte. Y con esa exigencia amamos, unos probando una y otra vez, otros esclavos, otros esperando...añorando esa libertad y ese amor que pedimos y no somos capaces de dar.

viernes, 5 de febrero de 2010

Estoy preparada.

Preparada, alerta, dispuesta, activa, consciente.

Estoy preparada emocionalmente para todas las situaciones.

He de destacar la importancia de tal afirmación teniendo en cuenta que soy una mujer y que ese es el punto débil que caracteriza a mi sexo.

Valoro la inmensa paz que me aporta el hecho de controlar las emociones sin esfuerzo. Ese control incorporado en mi día a día como una parte más de mi persona completa y compleja.

Este estado rompe ataduras, me ofrece libertad y plenitud y me presenta un horizonte nítido y limpio que me permite ser fiel a lo femenino, sin miedos ni conflictos...dejando a mi paso una huella suave y certera.

jueves, 4 de febrero de 2010

Hoy.

Una mirada curiosa.
Una mirada pícara.
Una mirada vacía.
Una mirada triste.
Una mirada de gracias.
Una mirada amorosa.
Una mirada esquiva.
Una mirada brillante.
Una mirada exultante.
Muchas miradas.
Un beso.

Cuando tú decides.

Estar conectada con lo que pasa en tu interior y darte cuenta de lo que necesitas muy rápido.
Un primer paso para saber qué te sobra.
La ayuda viene por todas partes. Y eres capaz de verla.
Es en ese momento cuando tú decides.
Si tal vez te precipitas o te quedas atrás algo dentro de ti te avisa. Y con serenidad y disfrutando ese momento rectificas.
Cuando tú decides, nadie es culpable.
No hay juicios.
Nadie pierde.
Vives el momento.
Cuando tú decides sin presiones ni deseos, consciente, es Presente.

martes, 2 de febrero de 2010

Cambio de mes. Siguen los cambios...

Me gusta el cambio y disfruto con nuevas aventuras.
Pongo todo mi empeño en evolucionar.
Tengo muy buen aspecto, me siento de maravilla e irradio al mundo estos buenos sentimientos.
Estoy preparada para la Vida y se que la Vida me ama.
He decidido escoger estar sana por encima de todas las posibilidades.
Para ello soy cuidadosa con mi tiempo. Y me fijo en todo de todos. Hay belleza en todas partes. No hay ideales ni sueños. Todo está aquí.
Atrás quedan otros momentos en los que todo pesaba. Casualmente rima con esos momentos en los que sólo pensaba...
Y esto es tan fácil...tan sólo tienes que abrir tu corazón.